Artesanias de Colombia - Artesanías de Colombia

Potré

Nombres comunes

Ancla (Antioquia); bejuco cestillo y bejuco potré (Cauca); cuangata (Nariño); chópure (Amazonas); potré (Chocó); puño huasca y puño wasca (Putumayo) y yaré (Cauca y Valle).
Nombres indígenas: bodré y potré (Embera-Chamí); guo (Huitoto); iwi marrun (Piapoco); marape (Yucuna); pikiwa (= bejuco real, Embera) y puori huipo (Piaroa).

Descripción

Plantas epífitas, con tallos delgados y leñosos de hasta 20 m de longitud, que trepan adheridos a los troncos de los árboles hasta gran altura, desde donde emiten raíces adventicias largas, de hasta 10 m de largo, muy resistentes, que cuelgan hasta el suelo, y que constituyen la materia prima usada en artesanías. Las hojas son bífidas, hasta de 60 cm de largo, arqueadas, con muchos pliegues longitudinales. Las flores son diminutas, blanquecinas y están densamente agrupadas en una espiga cilíndrica y carnosa, de 2 a 5 cm de largo, envuelta en una bráctea blanca o blanco-amarillenta. Cuando los frutos maduran, la espiga toma la apariencia de una mazorca carnosa, de color anaranjado intenso y de agradable sabor dulzón.

Distribución geográfica y ecológica

El potré es una planta originaria del trópico americano, distribuida desde Costa Rica hasta Bolivia y Brasil (Harling 1973). En Colombia se encuentra por debajo de 500 m de altitud en la región Pacífica (Antioquia, Chocó, Valle, Cauca y Nariño), en la región Amazónica (Amazonas, Caquetá, Putumayo, Vaupés y Vichada), en la región Andina (Cesar y Santander) y en la región de la Orinoquia (Meta). Es una planta enorme y frondosa, que crece a lo largo de los troncos y alcanza la copa de los árboles, en el interior de la selva, desde donde lanza raíces suspendidas en el aire, de hasta 10 m de longitud.

Partes utilizadas de la planta

Raíces adventicias aéreas.

Productos artesanales

Canastos, papeleras grandes con tapa y adornos para la pared.

Antecedentes del oficio

Las comunidades rurales de la cuenca del Pacífico (indígenas y afrocolombianos) y del Putumayo (indígenas y campesinos!, tradicionalmente utilizan fibras obtenidas de las raíces aéreas del potré, para elaborar canastos en los que transportan diversos productos desde los campos hasta el hogar (Linares 1993, 1994, Cárdenas et al. 2002), papeleras grandes con tapa para guardar ropa (Comunidad Wounaan San Bernardo & Usma 1999) o adornos para colgar en las paredes.

Actualmente, la producción artesanal está orientada a la elaboración de cestería útil en las actividades domésticas (almacenar alimentos, objetos y ropa), agrícolas (transportar alimentos como maíz o yuca) y de recolección (transportar frutas silvestres, pesca, cacería). La elaboración de cestería utilizada en las actividades cotidianas y su posterior reposición, una vez se deteriora, constituye una actividad cultural de enorme trascendencia en las comunidades rurales.

Respecto del uso y manejo del potré no existen, ni en la cuenca del Pacífico ni en el Putumayo, centros artesanales como tales, pero indudablemente sí existen maestros artesanos entre las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas de estas regiones. Los maestros artesanos se encuentran en los campos aledaños a Mocoa y Puerto Leguízamo (Putumayo), Guapi (Cauca), Puerto Merizalde (Buenaventura, Valle) y Togoromá y Bajo río San Juan (Istrnina, Chocó).

Aprovechamiento y transformación del recurso

Para obtener la materia prima, es preciso treparse a los árboles y cortar las raíces más largas o
halarlas hasta que se revientan y desprendan. Las raíces (comúnmente denominadas bejucos),
que alcanzan hasta un centímetro de grosor, se pueden enrollar, formando las denominadas
"chipas" para transportarlas hasta el hogar o se pelan o descortezan con un cuchillo y luego se
parten con el cuchillo o la uña en dos, cuatro o más tiras longitudinales. Los rollos de raíces
acumulados en el hogar se secan y endurecen al pasar el tiempo, por lo que para extraer las
fibras es necesario humedecerlos para lograr que ablanden y para facilitar el tejido.

Aspectos socioeconómicos y comerciales

Los maestros artesanos de la cuenca del Pacífico y del Putumayo son indígenas o campesinos que extraen fibras de las raíces de potré para elaborar cestería que cubre necesidades básicas del hogar y de las labores del campo, con algunos pedidos por encargo y raramente para producir adornos, sin que prácticamente existan excedentes con destino a la comercialización. En general, es una actividad cultural que se realiza al interior de los hogares, mediante la autoproducción, la cual reemplaza permanentemente artefactos deteriorados, con base en el uso y manejo de una fibra de fácil acceso y manipulación, abundante en la región.

 

Información biológica y conservación

El potré, por ser una planta epífita, depende de la estructura de la selva para establecerse, desarrollarse y reproducirse. Su estado adulto lo alcanza sobre grandes árboles de más 10 m de altura al interior de la selva, desde los que el potré lanza raíces de más de 10 m de longitud. En este ambiente de alta humedad, presenta poblaciones muy vigorosas, en términos de abundancia y capacidad para reproducirse.

Actualmente, la cuenca del Pacífico está sometida a fuerte extracción de madera, con la consecuente modificación del hábitat. Por ello, es muy factible que la capacidad de recuperación de la especie sea baja y que sus poblaciones tiendan a disminuir rápidamente. No existe información sobre la historia de vida de la especie ni sobre los impactos que las actividades humanas ejercen sobre ella.

Otros usos

Las fibras obtenidas de las raíces son ponderadas por la sociedad como de mucha resistencia y durabilidad, hasta el punto en que son la materia más importante para realizar los amarres de las varas de todo tipo de construcción en el Pacífico (casas, cercas y enramadas).

Fuente: Linares, E. Galeano, G. García, N. Figueroa, Y. (2008) "Fibras vegetales empleadas en artesanías en Colombia" Bogotá, Colombia.
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September 23, 2020 - Última actualización: September 22, 2020